Y qué es la vida si no es eso que transcurre mientras estás pensando cómo vivirla. No sé a ustedes pero a mi me pasa que cuando me entero que alguien murió empiezo por inercia a pensar; ¿y yo qué estoy haciendo con mi vida?, ¿realmente vale la pena enojarse por bobadas, ser orgulloso o disgustarse constantemente porque alguien no tiene las mismas opiniones nuestras?.
Algo que si tengo muy claro es que no le temo a la muerte, le temo más bien a la vida, a no vivirla y disfrutarla en total plenitud, siempre he escuchado que cuando estás a punto de morir recuerdas toda tu vida como un flash-back, lo que me perturba es que mi flash-back no sea tan interesante y que resulte tan poco atractivo que ni siquiera valga la pena recordarlo.
No me gustaría que llegase ese momento y tuviera que pensar ¿qué hubiese pasado si?, si me fuese arriesgado más, si fuese dejado el temor a un lado, si tuviera un espíritu más aventurero, si hubiese de dejado de buscar peros y hubiese actuado más conforme a lo que sentía y lo que realmente quería para mi.
Me imagino que todos los seres humanos en algún tiempo, lugar y espacio se han puesto a pensar si eso que están viviendo es lo que en verdad quieren para sus vidas, siento que no se trata de vivir la vida loca y andar por el mundo sin rumbo, no es eso, no es hacer lo que quieras, es querer lo que haces, y sólo tú tienes la respuesta a ello, en lo más profundo de tu corazón está eso que te hace vibrar, en lo que piensas y te sientes feliz y pleno, estoy segura que todos se imaginan de cierta forma, ya sea un país diferente, una profesión, hablando francés, portugués o cualquier otro idioma, viajando por el mundo, teniendo una familia o siendo independiente, o como quieras imaginarte, el punto aquí es que te proyectas de un modo, y la gran pregunta cliché es, ¿eso que haces hoy te está acercando a ese tú que quieres ser en un futuro ya sea cercano o lejano?.
Si la respuesta es negativa te invito y me invito a mi misma a replantear nuestras vidas, nadie sabe que pasará dentro de una hora y mucho menos en cinco o diez años, pero lo que todos sabemos es que eres el único que debe hacer algo para que las cosas ocurran, porque estoy segura que nadie llegará a tu puerta y te invitará a cumplir tus sueños, lastimosamente o afortunadamente cada quien trabaja por los suyos.
0 comentarios